Ame sólo a uno

Por Francis Frangipane

Hemos afirmado que el verdadero  discernimiento espiritual proviene de conocer la mente de Cristo. Permítame hacer de esta búsqueda lo más practica posible: Si buscamos conocer los motivos de Cristo, prontamente percibiremos Sus pensamientos, porque los pensamientos existen para cumplir los motivos. Jesucristo vino al mundo no, “para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por E” (Juan 3:17). Así, si verdaderamente comprendemos el amor que motivo a Jesus, escucharemos y comprenderemos Sus pensamientos cada vez más.

El propósito divino

Por Francis Frangipane

“Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas obran para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito" (Rom. 8:28).

Incluso antes de venir a Cristo, la frase, " todo obra para bien", era un mecanismo de supervivencia conocido para los males de la vida. Sin embargo, esta verdad espiritual realmente no es una promesa para todos. Lo que quiero decir es que hay muchas cosas en la vida - cosas horribles - que no están obrando para bien: Millones mueren que no van al Cielo. Otros languidecen en prolongada agonía, sufren de enfermedades inenarrables, trauma físico o guerra. Que del aborto, la trata de personas y la adicción a las drogas? ¿Obran estos para bien?

La obsesión divina

Por Francis Frangipane

Hay tres categorías básicas de cristianos. El grupo más numeroso está formado por personas que, a pesar de que tratan de evitar la oscuridad en el mundo, no tienen esperanza de que el mundo pueda ser redimido. Asumiendo que el regreso de Cristo es inminente, se apartan hacia lo que parece un refugio de apatía con respecto al mundo no cristiano que les rodea. Sin embargo, la mayoría no son en verdad apáticos. Sus almas, como la de Lot, son atormentadas por la conducta de hombres sin principios (2 Pedro 2: 7-8). Su compasión, sin embargo, aunque limitadamente está encendida. Limitado. Rara vez se extienden más allá de las necesidades de su familia inmediata y amigos más cercanos. Ellos aman al Señor, pero no saben cómo o qué hacer para cambiar la sociedad o incluso positivamente impactar sus vecindarios.

¿Qué dice Jesús?

Por Francis Frangipane

Gran ganancia
Debemos volver a aprender como pensar. Debemos aprender a hacer una pausa antes de hablar – darnos un momento para entrar al lugar secreto de la presencia de Dios – y luego escuchar lo que Jesús tiene que decir. Al escuchar, creamos la oportunidad para oír la voz del Señor; posicionados delante de Él podemos recibir respuestas, sabiduría y revelación que de otra manera no discerniríamos.

 Ciertamente, al hacer uso del don de discernimiento, podemos contrarrestar el avance del enemigo y revertir las ganancias que de otra manera hubiese el obtenido.  Considere la historia de los evangelios de la mujer sorprendida en adulterio (Juan 8:1-11). Como expertos en la ley mosaica, los fariseos supieron perfectamente que la mujer había pecado.  Deseando desacreditar públicamente a Jesús, la trajeron a Él con la esperanza de, quizá, probarlo hereje:

Cuando Cristo sea formado en vosotros

Por Francis Frangipane

 Réplica
¿Qué tenía en mente Jesus para Sus discípulos? ¿Vino sólo a salvarnos, pero no a entrenar o capacitarnos? Estoy convencido de que el propósito supremo de Dios en la redención del hombre era su replicación en el hombre.

Considere la pasión de Pablo. Él escribió: " Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros" (Gal. 4:19). Este es el objetivo de Dios en la Iglesia, que Cristo sea formado - que se le manifieste funcionalmente en y a través de nosotros.

Recordemos las palabras de nuestro Maestro. Él dijo: "El discípulo no es más que su maestro, pero todo el que haya completado su aprendizaje, será como su maestro" (Lucas 6:40). Dios desea formarnos completamente para que seamos "como [nuestro] maestro." Así, Jesús prometió que las obras que Él hizo, “las haríamos también, y aun mayores" (Juan 14:12).