Se manifieste en nuestra carne mortal

 Por Francis Frangipane

¿Que tenía en mente Jesus para Sus discípulos cuando comenzó Su ministerio? ¿Cuál era Su objetivo sagrado?  Estoy absolutamente convencido que Cristo no solamente vino a buscar y salvar al perdido, sino que en un nivel más alto vino a replicarse en aquellos que salvó. Y sea que estemos apenas comenzando nuestro viaje espiritual o que seamos probados siervos de muchos años, el verdadero cristianismo no es nada menos que la viva manifestación de Cristo en y a través de nosotros (Gal. 2:20).

De hecho, nuestro destino no encuentra una base segura hasta que la real vida de Cristo emerge a través de nosotros.

Quien no se ofende - Parte 2: Falsas expectativas

 Por Francis Frangipane

“Entonces muchos se ofenderán, y se traicionaran unos a otros…Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriara” (Mateo 24:10-12 Traducción literal de la versión en ingles KJV).

La secuencia que lleva a la apostasía
En nuestra última enseñanza observamos las ofensas y examinamos el efecto letal que un espíritu ofendido puede tener sobre nuestras vidas. Discutimos como la única forma de no permanecer ofendido por siempre es alcanzar el corazón que no se ofende de Jesucristo.

Alcanzar a poseer el corazón de Cristo no es un asunto menor. Recuerde, Jesus advirtió que en los últimos días “muchos” serian ofendidos.  Un espíritu herido no es lo mismo que un espíritu ofendido – una ofensa tiene lugar cuando no procesamos nuestras ofensas a la manera de Cristo.  De hecho, un espíritu ofendido, al que se deja sin prestar atención y rumiando en nuestras mentes, prontamente se manifestara como una traición, odio y amor frio. Jesus dijo que las ofensas serian la causa última que llevaría a muchos a apartarse de la fe. Escuche bien: en el versículo ut supra, Jesus conecto la real causa de la apostasía no solamente con doctrinas erróneas, sino con reacciones erróneas.