Un corazón agradecido

Por Francis Frangipane

La calidad misma de su vida, ya sea que la ame o la odie, está basada en cuan agradecido está usted con Dios. Es nuestra actitud la que determina si la vida para usted es un lugar de bendiciones o de desgracia y miseria. De hecho, mirando a un mismo rosal, algunos se quejaran de que las rosas tienen espinas mientras que otros se regocijaran que las rosas vienen con espinas. Todo depende de su perspectiva.

Esta es la única vida que usted tendrá antes de entrar a la eternidad. Si usted quiere encontrar gozo, debe primero encontrar gratitud. Ciertamente, el que está agradecido por poco, disfruta mucho. Pero el alma desagradecida es siempre miserable, quejándose en todo tiempo. Vive fuera del abrigo del Altísimo.

Ayuno de juicio

Por Francis Frangipane

Hay muchos tipos de ayunos. Si alguna vez ha participado en un ayuno prolongado, usted sabe que puede ser una experiencia que cambie su vida. El rey de Nínive junto al pueblo de su nación ayunó de alimentos y agua. El Señor escucho la sinceridad de su arrepentimiento y  preservo  su nación, haciendo de ellos un ejemplo del poder inherente al ayuno junto a la oración, tocando el corazón de Dios  (Jonás 3; Lucas 11:32).

Un ayuno puede ser una poderosa arma que ayude a estimular avivamiento, o por el contrario, puede degradarse en un ejercicio religioso que casi no tiene significancia espiritual. Los Fariseos  ayunaban dos veces a la semana, pero lo hacían para ser vistos por los hombres.  Su ayuno se torno en un asunto de orgullo. Completamente carente de valor espiritual.

Ejemplos de ayunos verdaderos

 En su esencia, el propósito de un ayuno es ayudarnos a alcanzar nuestro destino espiritual más rápidamente,  Jesús dijo, "Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados" (Mat. 5:6). El objetivo de nuestro hambre es que la justicia prevalezca, tanto en nosotros personalmente o en nuestra familia, iglesia, ciudad o nación. El ayuno nos lleva allí más rápido.