El don de las heridas

Por Francis Frangipane

El mundo y todo lo que contiene fue creado con un solo propósito: ser una vitrina para exponer la grandeza del Hijo de Dios. En Jesús, la naturaleza de Dios se revela en perfección y magnificencia. Él es la “imagen misma” de Dios (Hebreos 1:3). No obstante, mirarle a Cristo es también ver el modelo de Dios para el hombre. Al buscar ser como Él, descubrimos que nuestra necesidad fue creada para ser suplida por el Todo Suficiente Dios. También vemos que, cuando empieza a triunfar la naturaleza redentora de Cristo en nuestras vidas, la misericordia empieza a triunfar en el mundo que nos rodea.

¿Cómo sabremos que el avivamiento ha llegado? Mira, este es el despertar que buscamos: hombres y mujeres, jóvenes y viejos, todos conformados a Jesús. ¿Cuándo comenzará el avivamiento? Comienza en el momento en que decimos “sí” a ser como Él; se transmite a otros a medida que Cristo es revelado a través de nosotros.

Cuando el fruto está maduro

Por Francis Frangipane
Del curso A Semejanza de Cristo

Por cierto, el periodo anterior al regreso de Cristo será difícil y peligroso. Las Escrituras nos advierten que la voz de Dios hará temblar todas las cosas, cosas en los cielos y cosas en la tierra. Todo lo que pueda ser conmovido, lo será y removido (Heb 12:27).

Aun así, en el calendario de Dios hay más que simplemente juicios en aumento y el rapto.  Habrá asimismo un avance y un significativo aunque parcial re establecimiento del reino de Dios (Dan 2:44; Mat 24:14; Mat 13). Un pueblo espiritualmente maduro servirá como vanguardia de Su reino.  Antes de que el Señor sea glorificado en la tierra, El será glorificado en la iglesia (ver Isaías 60:1-3; Efesios 5:27).  Ciertamente, el alcanzar una madurez semejante a Cristo en aquellos que van en pos del Señor no será algo secundario en el panorama general de los eventos de tiempo final; será la atracción principal.

 Escuche con atención lo que Jesús enseñó. Dijo:

Si no desmayamos

Por Francis Frangipane

El profeta Daniel advierte sobre un tiempo en el cual Satanás “quebrantara a los santos del Altísimo” (Dan. 7:25). Como ocurrirá esto en las últimas horas de esta era, está por verse, pero esta batalla ya está ocurriendo hoy en día. El efecto final de lo que parecen ser retrasos sin fin es que los creyentes son agotados.

¿Conoce a alguien que está agotado de su batalla? ¿Usted mismo está agotado?  Yo conozco a muchos que parecen atrapados en situaciones que deberían haberse solucionado meses e incluso años atrás, pero la batalla contra ellos continúa. Situaciones y personas, con frecuencia impulsadas por resistencia demoníaca, se paran oponiéndose al progreso del pueblo de Dios. Como resultado de la constante oposición demoniaca, muchos cristianos gradualmente aceptan una silenciosa, mas pesada, opresión sobre sus almas.

El lucero de la mañana

Por Francis Frangipane

El día del Señor, como la alborada de cualquier otro día del calendario, no irrumpirá abruptamente. No ocurre que esté oscuro a las seis menos un minuto y luego, repentinamente, brille la mañana al siguiente instante. El cielo nocturno gradualmente da paso a los nacientes rayos del sol. Aún antes de que el gran astro aparezca, el lucero de la mañana fielmente pregona la llegada del alba y anuncia al mundo todavía en tinieblas que la luz está por llegar.

Las Escrituras utilizan el cuadro del lucero de la mañana para representar referirse a la imagen de la Iglesia al final de la era. Ciertamente, esta imagen bien muestra la realidad que nos espera

¡Levántate y resplandece!

Por Francis Frangipane

"Con este fin los llamó Dios por medio de nuestro evangelio para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo." 2 Cor 2:14

La Palabra de Dios dice claramente o más bien ordena a todos aquellos al final de los tiempos que sean ¡valientes frente a la oscuridad! Hablando por medio del profeta Isaías, el Espíritu del Señor ordena a su pueblo lo siguiente:

“¡Levántate! ¡Resplandece! Porque ha llegado tu luz, y la gloria del SEÑOR ha resplandecido sobre ti. Porque he aquí que las tinieblas cubrirán la tierra; y la oscuridad, los pueblos. Pero sobre ti resplandecerá el SEÑOR, y sobre ti será vista su gloria. Entonces las naciones andarán en tu luz, y los reyes al resplandor de tu amanecer." ---Isaías 60:1-3

El verdadero Jesus

Por Francis Frangipane

Jesús no es solamente nuestros Salvador, también es el “autor y consumador de nuestra fe” (Hebreos 12:2).   Tome con ambas manos el pensamiento de que El es el “perfeccionador de nuestra fe”.  La fe que Cristo inicio en usted, El está obrando para perfeccionarla.

El hecho de que Jesús sea el perfeccionador de nuestra fe es importante, porque aun si nos movemos en oración y en autoridad espiritual, aun si continuamos perseverando, aun si nos movemos con motivaciones purificadas en el amor, es el poder de la fe lo que apuntala todo.

La idea de que Cristo desea perfeccionar nuestra fe es bastante atractiva al oído, pero en la obra practica de nuestras vidas, resistimos la idea.  ¿Por qué? Porque sabemos que para que la fe sea perfeccionada, debe ser probada.

El perdón y el futuro de su ciudad

Por Francis Frangipane

Cuando miro a las condiciones de nuestro mundo - las profundas divisiones raciales y políticas,  problemas de inmigración, amenazas terroristas, deuda nacional, guerras y anarquía en nuestras ciudades - un profundo presentimiento invade mi alma. Como cristianos, todos creemos que el llamado de 2 Crónicas 7:14 ofrece esperanza, pero que ¿si no hay respuesta al llamado a humillarnos y orar? ¿Hay algo que podamos hacer para restaurar  la esperanza y la estabilidad ?

Hay una situación mencionada en la Biblia que ofrece una solución. Nabucodonosor, rey de Babilonia, " y todo su ejército, con todos los reinos de la tierra que estaban bajo su dominio y todos los pueblos, estaban luchando contra Jerusalén " (Jer. 34: 1). Debido al pecado de Israel, el Señor aparentemente se había retirado. Por cerca de cuarenta años, Jeremías suplicó al pueblo de Dios que se arrepintiese, pero ellos no quisieron. Israel era casi apóstata, y las repetidas advertencias de Jeremías estaban a punto de ocurrir.