Amando la Verdad

Por Francis Frangipane

“...y en sus bocas no fue hallada mentira, pues son sin mancha” (Apocalipsis 14: 5). Llegar a ser sin mancha es ser liberado de la falsedad, del pecado, y del engaño que lo protege.

Sin embargo, este proceso de liberación no se logra si nuestro compromiso con el Señor Jesús tan solo es casual. Tenemos que estar dedicados al camino de la verdad. De hecho cada uno de nosotros ha sido condicionado durante décadas por una forma de vida que ha fortalecido el engaño, además de la incredulidad y el temor.