El Señor de los ejércitos - Parte 2

Por Francis Frangipane

Hemos estado discutiendo la naturaleza de Cristo. De nuestro estudio, entendemos que el nombre compuesto que representa la naturaleza de Cristo al que se hace referencia con mayor frecuencia en la Biblia es "Señor de los ejércitos." Este nombre aparece casi diez veces la suma de todos los demás nombres revelados en la Palabra.

Estos seres (del ingles hosts, anfitriones), por cierto, no son las personas que te invitan a una fiesta; son ejércitos. El Señor es el Señor de los ejércitos, unidades que vienen contra las puertas del infierno, y las puertas del infierno no pueden resistirlos. Cada iglesia es un puesto de avance en misión en una guerra. Por supuesto, hay amor y gracia en cada iglesia, pero debe haber también un modo guerra - y  estrategias que han venido desde el Cielo para avanzar contra la oscuridad de su tiempo y lugar.

El Señor de los ejércitos - Parte 1

Por Francis Frangipane

Este libro se llama – título original en su versión en ingles - ¡Este día lucharemos! , por una razón. Nuestra nación ha estado bajo ataque espiritual y físico. Dios ha llamado a Su Iglesia a intervenir, madurar, tomar la espada del Espíritu, y luchar por el futuro. Amados, podemos ver a nuestra nación  apartarse  del pecado y de manera agresiva volverse  hacia el Cielo.

No es ningún secreto que hoy en día Estados Unidos de Norteamérica es la nación más influyente en el mundo. Sin embargo, considere cómo Dios podría usar nuestra tierra si Hollywood experimentase un avivamiento o si nuestro gobierno se convirtiese en un modelo de integridad y justicia.

Revelación y percepción en el trono de Dios

Por Francis Frangipane

En el libro de Apocalipsis hay una maravilla: “Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás” (Apocalipsis 4: 6-8). Nuestro propósito aquí no es enfrascarnos en especulaciones sobre estos cuatro seres. Nuestra meta es adquirir esa pureza de corazón que resulta de vivir consciente de la presencia de Dios. Procuramos tener la visión amplia y abierta que se manifiesta ante Su trono.

Aunque estos “seres vivientes” pueden representar muchas cosas, una cosa es cierta: Juan no estaba teniendo una pesadilla de una visión de bestias con seis alas y con docenas de ojos cubriendo sus cuerpos. Lo que vió fue algo simbólico o representativo de una verdad más profunda. Los muchos “ojos” representan la visión amplia e incluyente que trae como resultado el estar en la presencia de Dios.

Un verdadero Israelita

Por Francis Frangipane

Refiriéndose a Natanael Jesús dijo: “He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño” (Juan 1: 47-51). ¿Qué clase de hombre era este joven discípulo a quien Jesús elogió?  Era un hombre en cuyo corazón había sinceridad y no había engaño. ¡Ah, cómo deberíamos desear esta pureza en nosotros! Natanael tenía “visión interior.” Se conservaba libre del auto-engaño. Cuando usted se adhiere interiormente a la verdad, la percibirá exteriormente. También Natanael miró a Jesús y pudo declarar: “Tú eres el Hijo de Dios; Tú eres el Rey de Israel” (Juan 1: 49).

Jesús a su vez le dijo: “Cosas mayores que estas verás... De aquí en adelante verás el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre” (Juan 1: 50-51). Por la sinceridad de corazón de Natanael, Jesús concluyó que éste inevitablemente tendría una visión más amplia. Una visión amplia y clara es la consecuencia de tener un corazón puro. Usted que batalla contra el pecado, que detesta la falsedad, que procura habitualmente y con humildad la santidad, a usted le digo que su lucha es una preparación para ver a Dios. Usted verá los cielos abiertos.