El poder de apreciar

 Por Francis Frangipane

Algunos de nosotros no podemos  comunicarnos  con nuestros seres queridos. ¿Por qué? Parte de la razón es que somos desagradecidos  respecto a ellos. Vea usted, así como Dios nos requiere  " entrar por sus puertas con acción de gracias " (Salmo 100: 4), así obtenemos  acceso y el " derecho a hablar " en los corazones de nuestros seres queridos a través de valorar genuinamente  las cosas buenas que vemos en ellos. Debemos aprender a ser agradecidos por las personas que Dios nos ha dado.

Espíritu Santo y fuego

 Por Francis Frangipane

Como cristianos, estamos fascinados por el Espíritu Santo. El enseña, guía, da dones, da fruto y, entre otras cosas, nos consuela en nuestro caminar. Sin embargo, un aspecto que rara vez se discute es el bautismo de fuego. Juan dijo que Cristo " bautizaría. . . con el Espíritu Santo y con fuego" (Mat. 3:11).

Pedro nos dice que no debemos ser " sorprendidos por el fuego de prueba. . ., que en medio de vosotros ha venido para probaros, como si alguna cosa extraña os estuviera aconteciendo " (1 Pedro 4:12). De hecho, Jesús dijo: " Todos serán salados con fuego" (Marcos 9:49).

Una guerra motivada en el amor

 Por Francis Frangipane

Jesús sabía que este mundo era una esfera sitiada por el reino  satánico. El planeta Tierra no era un lugar de paz, sino un reino en guerra. A partir de la expulsión de Lucifer y sus ángeles del cielo, a la tentación en el Jardín del Edén, a Babilonia y la multiplicación de las naciones bajo  influencia satánica, el planeta Tierra ha sido un mundo asediado. La idea de que de alguna manera nuestra época está menos amenazada por el mal es el mayor de los engaños. Debemos pelear si es que vamos a seguir a Cristo hacia la victoria.

No importa cuán bello o incluso inocente el mundo a nuestro alrededor parezca a veces, recuerde que en el paraíso mismo había una serpiente.  Si Adán y Eva hubieran tenido una mentalidad  de guerra, jamás habrían aceptado  las mentiras de Lucifer. De la misma manera hoy en día, tenemos que ser prudentes y caminar con cuidado, ya que " los días son malos " (Efesios 5:16).