¡Incluso Sodoma!

 Por Francis Frangipane

¡Todo lo que nos falta es semejanza a Cristo!
Jesús tiene una palabra que decir, no sólo a nosotros como individuos, sino también a ciudades enteras. Lucas registra  a Jesús enfrentando a varias ciudades donde había hecho milagros. Leemos: "Entonces comenzó a denunciar a las ciudades en las cuales habían sido hechas muchas de Sus maravillas, porque no se habían arrepentido" (Mateo 11:20.).

Sé que nos imaginamos a Cristo en Su gentileza y compasión, y así deberíamos. Sin embargo, Jesús reprendió fuertemente a las ciudades de Corazín, Betsaida y Capernaum (. Vv 21, 23). Y no deberíamos detenernos ahí pues con lágrimas en Sus ojos lloró y clamo a Jerusalén (Lucas 13:34).  ¡Si el Señor esperaba en el primer siglo que ciudades enteras se arrepintiesen, Él espera que las ciudades puedan venir a arrepentirse nuevamente hoy, como los hombres de Nínive se arrepintieron ante la predicación de Jonás!