Humildad más fe es igual a irrumpimiento

Por Francis Frangipane

Cuando imaginamos la idea de buscar a Dios con nuestros rostros inclinados, la imagen que viene a la mente es de postrados ante nuestro Padre celestial, y así debe ser. Nos acercamos a él con humildad abnegada. Como representantes de las naciones, estamos confesando a Dios nuestros pecados y los pecados de nuestras culturas, implorándole que extienda la misericordia y el perdón, pidiéndole que se mueva en Su compasión y sane nuestras tierras.

Sin embargo, en la humildad de nuestras almas, no descartemos la realidad y el poder de la fe. Porque sin fe es imposible agradarle a El (Hebreos 11: 1-6). Sí, inclinémonos,  pero también parémonos en fe, porque la mezcla de humildad y fe es una fragancia potente.

Ámame donde estas

Por Francis Frangipane

He descubierto que, al buscar a Dios, nuestros periodos más difíciles pueden transformarse en maravillosos irrumpimientos hacia el amor de Dios. Para mí, una de esas estaciones ocurrió durante los años 1979 a 1981. La asociación de Iglesias con la cual yo estaba alineado había caído bajo engaño espiritual. No solamente sus doctrinas medulares estaban más y más sembradas con influencias de la Nueva Era, sino que la inmoralidad había entrado sigilosamente, y líderes claves comenzaron a dejar a sus esposas por otras mujeres. No pude mas quedarme callado. Como resultado, en 1979 deje mi congregación en Detroit, Michigan, donde había pastoreado y viaje a las oficinas regionales de la organización en Iowa. Yo vine a suplicar por arrepentimiento, sin embargo, luego de reunirme con los líderes principales, se me pidió que abandonara al grupo.

Superando las ofensas

Por Francis Frangipane

Cuando estudiamos lo que Jesús enseñó, es obvio para mí que vino a hacer de nosotros alguien que “no se ofende”. Considere: Él dice que si alguien te hiere en la mejilla, le presentes también la otra (Lucas 6:29). Dijo que amasemos a nuestros enemigos y bendigamos a los que nos maldicen (Lucas 6: 27-28). Lo que realmente está haciendo es mostrarnos cómo un corazón de amor que no se ofende, supera toda adversidad.

Oramos, "Señor, quiero cambiar". Para responder a nuestra oración, a veces El debe ponernos en situaciones que nos ofenden. La ofensa en sí misma despierta nuestra necesidad de gracia. Asi, el Señor precipita el cambio ofendiendo primero el área de nuestra alma que Él desea transformar. Él no espera que nosotros simplemente sobrevivamos a esta adversidad sino que nos volvamos semejantes a Cristo en ella.

Superando las ofensas

Por Francis Frangipane

Cuando estudiamos lo que Jesús enseñó, es obvio para mí que vino a hacer de nosotros alguien que “no se ofende”. Considere: Él dice que si alguien te hiere en la mejilla, le presentes también la otra (Lucas 6:29). Dijo que amasemos a nuestros enemigos y bendigamos a los que nos maldicen (Lucas 6: 27-28). Lo que realmente está haciendo es mostrarnos cómo un corazón de amor que no se ofende, supera toda adversidad.

Oramos, "Señor, quiero cambiar". Para responder a nuestra oración, a veces El debe ponernos en situaciones que nos ofenden. La ofensa en sí misma despierta nuestra necesidad de gracia. Asi, el Señor precipita el cambio ofendiendo primero el área de nuestra alma que Él desea transformar. Él no espera que nosotros simplemente sobrevivamos a esta adversidad sino que nos volvamos semejantes a Cristo en ella.

La palabra del día

Por Francis Frangipane

Las siguientes citas están tomadas de algunas de las publicaciones del Pastor Francis de la semana pasada en Facebook y Programa de formación a imagen de Cristo
____________________________________

Un cristiano no es tan solo una persona que va al cielo. ¿Un cristiano no debería ser también una persona que viene del cielo, con los dones, el poder y la virtud del cielo?  – Spiritual Discernment and the Mind of Christ.

Una palabra para las mujeres de Dios

Por Francis Frangipane

Las oraciones de mi madre
Conozco en forma personal el poder de las oraciones de una mujer: las de mi madre. Al final de la década de los sesenta, yo era un joven perdido que vivía en pecado y rebeldía. A juzgar por mi apariencia, era un caso perdido. Pero a pesar de las apariencias externas, mi amada madre católica se presentaba delante de Dios por mí. Yo me resistí, y a pesar de mi pecado, poder divino fue soltado a mi corazón a través de las oraciones de mi madre. El llamado de Dios comenzó a acorralarme. El clamor de mi madre  fue incesante e implacable; con frecuencia oraba por mí toda la noche. Estaba embarazada de oraciones por su hijo. En el año 1970 Dios finalmente le respondió, y durante el despertar del Movimiento de Jesús, vine a Cristo.

La perseverancia de Cristo

Por Francis Frangipane

Si queremos espiritualmente tener éxito, entre todas las otras virtudes necesarias en especial, necesitaremos perseverancia. Tendremos que aprender no sólo cómo luchar, sino a como seguir adelante en la lucha hasta que Dios traiga el irrumpimiento. No estoy hablando de convertirnos en carnales  en nuestra milicia o carnales en nuestra agresión. Estoy hablando de una combinación de discernimiento, autoridad e inquebrantable fe que  es necesario, viva dentro de nosotros, incluso mientras otras virtudes y dones se desarrollan.

Vea, no es suficiente  saber acerca del reino de Dios - estamos llamados a poseerlo. Sí, cuando nacemos de nuevo, nacemos en el reino de Dios. Pero la realidad de haber nacido del Espíritu significa que un nuevo mundo de posibilidades, desafíos y obstáculos  se desplega ahora ante nosotros. En otras palabras, tenemos que superar muchas cosas para poder funcionar como hijos e hijas de Dios. La idea de que la única relación que tenemos con el cielo es la que  experimentamos al morir es simplemente contraria a la Palabra de Dios.

El valle de la fertilidad - Parte 1

Por Francis Frangipane

Las batallas que enfrentamos con frecuencia son intensos tiempos de debilidad, aflicción y confusión.  Si se hicieran graficas de los eventos en nuestras vidas, estos serian los puntos más bajos. Más aun así Dios no es menos con nosotros durante las dificultades que en otro tiempo. De hecho, estos valles a menudo son tan parte del plan de Dios como nuestras experiencias en lo alto del monte.

Hay una historia en la Biblia que claramente habla de esta verdad. Israel acababa de ser derrotada por los arameos en una batalla en el monte. En 1 Reyes, capitulo 20, leemos:

 “Vino luego el profeta al rey de Israel y le dijo: Ve, fortalécete, y considera y mira lo que hagas; porque pasado un año, el rey de Siria vendrá contra ti.  Y los siervos del rey de Siria le dijeron: Sus dioses son dioses de los montes, por eso nos han vencido; mas si peleáremos con ellos en la llanura, se verá si no los vencemos. (1 Reyes 20:22-23).

Sus hijos regresarán

Por Joy Frangipane Marion

[Este mensaje fue escrito por la hija de Francis, Joy en 1995. Sentimos que sería de especial bendición a aquellos de ustedes que estén en oracion por sus hijos. Hoy en día, Joy y su esposo, Steve, tienen dos hijos. Ella es una exitosa mujer de negocios quien continúa siendo una inmensa bendición para sus padres.]

Nadie puede decirme que padres e hijas no pueden tener una relación cercana, y hasta volverse los mejores amigos .La gente tiene casi envidia del amor que mi papá y yo nos profesamos .El único momento que discutimos es para decidir quién ama más a quien. Pero nuestra relación no siempre fue así de cálida .Hubo un tiempo en mi vida en que pensé que había perdido la habilidad de amar a mi padre. Yo era una joven estudiante cristiana asistiendo al secundario público. Mi antecedente cristiano me hacía diferente. Yo era nueva, buscando ansiosamente aceptación. Las reglas de mi padre parecían ser la fuente de mis rechazos.

El Señor cuya espada está desenvainada

Por Francis Frangipane

Hay algo en el momento justo antes del mover de Dios, que hace que muchos se pregunten si el Señor en realidad está a favor o en contra de ellos. El parece que nos enfrentara, intensamente, muy “distinto” de aquel  gentil y paciente Pastor en quien hemos aprendido a confiar. Sin embargo para guiar Su pueblo hacia el futuro, necesitamos no solamente ser ¨salvos”; necesitamos ser entrenados en guerra espiritual.

Quizás hemos tenido un tiempo donde la espada del Señor parece como dirigida hacia nuestro corazón. Permítame asegurarle: Dios está por nosotros. De hecho, su propósito expreso es liberar esa misma “espada del Espíritu” (Efesios 6:17), por medio de nuestras palabras y oraciones. Pero antes que la espada del Señor salga por nuestra boca, debe pasar primero por nuestro corazón.

El tabernáculo de reunión

Por Francis Frangipane

“Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Señor” (Salmo 27: 8)


Un tiempo para buscar a Dios
Hay ciertas ocasiones en las que el Señor nos llama a salir de la rutina diaria de nuestra vida. Estos son tiempos especiales cuando su único mandato es: “Busca mi rostro.” Él tiene algo precioso y vitalmente importante para darnos, que no puede encajar en el patrón familiar de nuestras devociones diarias. En esos tiempos especiales los creyentes son liberados de aquellos pecados que por muchos años han afligido sus vidas; otros descubren una mayor profundidad en su caminar con Dios que los lleva a una mayor eficacia en el ministerio y en la oración; mientras que otros experimentan avances y bendiciones en sus familias además de usados por el Señor para traer a sus seres queridos al reino de Dios.

Cuando los reyes salen a la guerra

Por Francis Frangipane

Los efectos de un espíritu de pasividad
Las Escrituras contienen muchos ejemplos del valor de David. Siendo joven, por ejemplo, mientras otros temblaron, David estaba pronto y deseoso de enfrentar a Goliat. David es un ejemplo de uno a quien Dios elije, cuyas pasiones por Dios lo sostuvieron durante la mayor parte de su vida.

Aun así, David también nos proporciona un ejemplo de lo que puede ocurrirle incluso a buenas personas cuando nos rendimos a un espíritu de pasividad. Pues hubo una ocasión cuando David no fue detrás de sus enemigos, y las consecuencias fueron graves. Sucedió porque permitió que un espíritu de pasividad dominara su voluntad.

“Aconteció al año siguiente, en el tiempo que salen los reyes a la guerra, que David envió a Joab, y con él a sus siervos y a todo Israel, y destruyeron a los amonitas, y sitiaron a Rabá; pero David se quedó en Jerusalén” (2 Samuel 11:1).

La fortaleza del piadoso: la humildad

Por Francis Frangipane

Satanás teme a la virtud. Le aterroriza la humildad y la aborrece. Ve a una persona humilde y siente escalofríos por la espalda. Se le paran los pelos cuando los cristianos se arrodillan, porque la humildad es rendir el alma a Dios. El diablo  tiembla ante el manso, pues en las mismas áreas donde una vez tuvo acceso ahora se levanta el Señor y Satanás le tiene terror a  Jesucristo.

¿Realmente contra quién luchamos?
Antes de lanzarnos en la lucha espiritual debemos reconocer que la fuente inmediata de muchos de nuestros problemas y opresiones no es demoníaca, sino carnal en su naturaleza. Un aspecto de nuestra vida, nuestra naturaleza carnal, siempre será blanco del diablo. Estas áreas carnales suministran a Satanás una avenida de acceso lista para minar y luego  neutralizar nuestro caminar con Dios.

La descendencia de Cristo

Por Francis Frangipane

¿No es esta la maravilla y el misterio, sí, y el poder, de la cruz de Cristo? En angustia y dolor, herido de corazón y  alma, todavía se ofreció a sí mismo por los pecados de sus verdugos. Sin evidencia visible de éxito, considerado un pecador y un fracaso delante del hombre, Él valientemente se mantuvo fiel a la misericordia. El dejó que el amor alcanzara su perfección más gloriosa cuando pronunció las inmortales palabras: "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" (Lucas 23:34).

Cristo pudo haberse escapado. Le dijo a Pedro cuando venían los romanos a arrestarlo, “¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?” (Mateo 26:53). En menos de un latido de su corazón, los cielos hubiesen estado cubiertos de legiones de ángeles guerreros. Sin embargo, en lugar de condenar a la humanidad, se “entrego a Si mismo como ofrenda de expiación” (Isaías 53:10, énfasis añadido). A través de Él la misericordia triunfó sobre el juicio (Santiago 2:13).

Al abrigo del Altísimo

Por Francis Frangipane

La Biblia advierte del tiempo antes del regreso de Cristo cuando Satanás será arrojado a la tierra. El diablo, en furor cada vez mayor, vendrá ", con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo" (Apocalipsis 12:12). Mientras muchos buscan conocer el momento específico de este evento, una cosa es obvia: en el mundo de hoy, el mal se ha vuelto más agresivo que nunca.

Por lo tanto, es imperativo que nosotros, que hemos establecido nuestros corazones en Cristo, aprendamos a permanecer en la presencia viva de Dios. Porque sólo en Él encontramos el lugar a salvo de la creciente oscuridad.

Donde hay respuesta a cada oración

Por Francis Frangipane

No debemos suponer que simplemente porque somos cristianos hemos aprendido el secreto de permanecer en Cristo. Jesús dijo: "Si permanecéis en Mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis y os será hecho" (Juan 15: 7). Permanecer en Él es vivir en incesante fusión con Sus pasiones. Es haber encontrado la morada de Dios donde no existe ninguna barrera o sombra entre nuestra debilidad y Su suficiencia, o entre nuestro anhelo y Su cumplimiento.

Considerando la magnitud de las promesas de Dios, en realidad es una desgracia que la mayoría de nosotros no tenemos más que unos minutos de devoción cada día y uno o dos servicios de iglesia cada semana.

Cuando se cumpla la pascua en el reino de Dios

Por Francis Frangipane

¿"Pascua actual” o “Pascua”?
Todos sabemos que la iglesia primitiva no celebraba la Pascua con caramelos de goma, conejos de chocolate y pollitos de malvavisco.  Los cristianos primitivos celebraron la resurrección de Cristo y el Nuevo Pacto que fue cumplido por Jesucristo en la Pascua primera.

La palabra “Easter” (utilizada hoy día en muchos lugares) en realidad proviene del anglosajón  Eastre, la diosa de la primavera. Al expandirse el Cristianismo, a fin de evitar conflictos con las tradiciones locales, la iglesia primitiva incorporo varios feriados paganos dentro de la cultura de la iglesia.  Obviamente, los huevos de colores, los conejos y pollitos no eran símbolos de la resurrección sino de hecho parte de los ritos paganos de fertilidad celebrados durante la primavera.

 A pesar que la mayoría de los cristianos, incluido yo mismo, todavía nos referimos a la estación de la resurrección de Cristo como “Easter”, en mi corazón yo miro más allá de las raíces culturales de algunos de estos asuntos y  gentilmente guio  la atención de todos hacia el gran milagro que hemos venido a celebrar: la resurrección de Cristo.

"No lo recuerdo"

Por Francis Frangipane

¡Cuán poco comprendemos acerca de la eternal redención! ¿Cuántas veces nos perdonara Dios? Si realmente ha usted establecido su Corazón en seguirlo a Él, El cancelara sus pecados con tanta frecuencia como usted se lo pida. ¿Lo perdonará del peor pecado  en el cual pueda usted pensar? ¡Si! Puede que tenga usted que vivir con las consecuencias de  su fechoría, pero el poder redentor de Dios es tal que, aun en su pecado, hay muchas cosas de valor a ser reclamadas. En cuanto al pecado mismo, si profunda y sinceramente se arrepiente usted de él, no solo lo perdonara Dios,  El lo hará volar de Su memoria.

Permítame compartir una experiencia. Un cierto hombre de Dios había sido dotado con  el don de revelación dentro de la vida de las personas. Durante un servicio a la noche les ministro a un pastor Presbiteriano y a su esposa.  A través del don del Espíritu Santo, el revelo el pasado de la pareja, descubrió su situación presente y les compartió luego lo que iba a ocurrir. Esta obra de Dios impresiono de gran manera a la pareja, y al cumplirse las profecías, un mes más tarde el ministro Presbiteriano trajo otros dos pastores, cada uno con su esposa, a otro servicio para ministración personal.

“Dadles vosotros de comer”

Por Francis Frangipane

Lo que yo he llegado a creer respecto a la gloria del Señor y su manifestación en la iglesia está respaldado por muchas escrituras.  Más fue, a través de una visión durante de la noche en 1971 que  el Espíritu Santo me revelo las horas finales de esta era.

En este encuentro espiritual, vi una gran metrópolis languideciendo bajo el peso de profundas y terribles tinieblas. Grabado sobre los rostros de aquellos en esta desdichada sociedad estaba la imagen de la desesperanza. El lugar estaba desolado y sin vida real, y el tiempo para una recuperación parecía haberse pasado.

Yo estaba con un grupo fuera de la ciudad.  Nosotros no éramos parte de las tinieblas, sino que habíamos sido “bautizados” en una gloriosa y poderosa luz.  Yo experimente realmente el poder de este resplandor vivo levantándose desde mi ser interior.  Nos recorrió pasando a través de nuestras manos como torrentes de rayos laser; un visible esplendor brilló desde nuestros cuerpos, especialmente en nuestros rostros.

El modelo verdadero

Por Francis Frangipane

Una cosa es ser capaz de discernir lo que es falso, pero de mucho más valor es conocer claramente el patrón de la verdad. Así, Pablo utiliza el capitulo tres de Filipenses para revelar la actitud de su corazón. Al hacerlo, nos da el patrón o modelo de lo que debemos buscar como cristianos.

Luego de presentar su notable linaje, Israelita de nacimiento; Fariseo de acuerdo a la Ley, perseguidor de la iglesia y de acuerdo a la definición de justicia de la Ley, irreprensible – Pablo renuncia luego a las cosas mismas que alcanzo o logro, diciendo: “Pero cuantas cosas eran para mi ganancia, las he estimado como perdida por amor de Cristo” (v. 7).

 Para los maduros, ningún puesto u opinión de hombre puede reemplazar “la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús (nuestro) Señor.” El más asombroso de los logros “lo tengo por basura para ganar (nosotros) a Cristo” (v. 8).

Para que los sueños se hagan realidad

Por Francis Frangipane

Hace unos años atrás el Señor me habló a través de un sueño. Vi un templo en un campo abierto. Yo lo veía de costado desde una distancia aproximada de doscientas yardas. No podía ver su frente, aun así debía estar completamente abierto ya que una gran luz se proyectaba hacia afuera desde su interior. Palpitaba como un relámpago, y aun era solida como la luz del sol. Yo sabía que esta luz era la gloria de Dios.

El templo estaba tan cerca, que yo supe que con un pequeño esfuerzo podía entrar a la gloria de Dios. Su santa presencia estaba claramente a mi alcance. Había asimismo otros enfrente de mí que reconocí como personas de la iglesia. Todos parecían muy ocupados. Y mientras el templo y su luz eran visibles y completamente accesibles a todos, cada cabeza estaba inclinada hacia abajo y dados vuelta lejos de la luz; cada uno ocupado con otras cosas.

La misericordia triunfa sobre el juicio

Por Francis Frangipane

Hoy en día, multitud de cristianos “creyentes de la Biblia" no se detienen antes de exhalar su ira y amargura hacia los Estados Unidos de Norteamérica y sus pecados. Es comprensible, ha habido mucho por qué llorar. Debemos estar profundamente perturbados, como Lot, con la "conducta de hombres sin principios morales" (2 Pedro 2: 7NBLH). Si no tomamos acción ungida, debemos como mínimo ser movidos al llanto y a la oración.

Sin embargo, en el momento en que pensamos que nuestra guerra es "contra  carne y sangre", o comenzamos a pedir la ira divina contra las personas, nos salimos de la voluntad de Dios. De hecho, cuando los discípulos de Jesús pidieron que cayera fuego sobre los samaritanos, Él claramente les dijo: "Vosotros no sabéis de qué espíritu sois" (Lucas 9:55).

Éste es exactamente nuestro problema: la gente de la iglesia no conoce la diferencia entre un espíritu crítico y el Espíritu de Cristo, el Redentor. De hecho, no somos enviados como profetas del Antiguo Testamento, clamando fuego y juicio sobre los pecadores.

Reparadores de portillos, Parte 2

Por Francis Frangipane

"Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los profetas insensatos, que andan en pos de su propio espíritu, y nada han visto! Como zorras en el desierto fueron tus profetas, oh Israel. No habéis subido a las brechas, ni habéis edificado un muro alrededor de la casa de Israel, para que resista firme en la batalla en el día de Jehová," (Ezequiel 13:3-5).

En contraste con aquellos que simplemente encuentran faltas, el Señor está levantando seguidores de Cristo verdaderos. Cuando ellos ven una necesidad en la iglesia o en sus comunidades, en vez de simplemente encontrar faltas, ellos “suben a las brechas” y se paran firmes en la brecha. Ellos no son solamente críticos; ellos son agentes de redención.

Es fácil encontrar faltas y no hacer nada. De hecho todas las iglesias son imperfectas. El asunto no es si podemos ver lo que está mal, sino si ¿nos pararemos en amor y oración hasta que lo que está mal sea corregido?

Reparadores de portillos, Parte 1

Por Francis Frangipane

“Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar” (Isaías 58:12).

La reunión de los santos
Casi todos los cristianos verdaderos comparten una doctrina llamada el “rapto de la Iglesia” (1 Tesalonicenses 4:16-17). A pesar que el momento de este evento está rodeado de debate, las escrituras nos aseguran que a la final trompeta seremos arrebatados para  encontrar al Señor en las nubes (versículo 17). Por tanto, mientras los críticos dirán que Francis no cree en el arrebatamiento, la verdad es que si creo. No obstante, es completamente claro que, de acuerdo a muchas escrituras, también habrá una época de inusual gracia previo al arrebatamiento en el cual la iglesia viviente de Jesucristo, se “prepara como una esposa” (Apocalipsis 19:7).

 En este período sin paralelo de preparación, quienes estén vivos en Cristo alcanzarán un nivel de santidad y pureza que será el desbordamiento de la presencia de Jesús mismo manifestado a través de la iglesia  (1 Tesalonicenses 3:11-13; Efesios 5:2627; Filipenses 1:9-10). El resultado de este nuevo nivel de santidad será un nivel nuevo de unidad. Desaparecerán la murmuración y el hallar faltas. En su lugar habrá intercesión y amor. La sanidad regresará a la iglesia evangélica. Esto también significa que las ambiciones, contiendas y divisiones que hoy vemos entre las diversas comunidades, se identificarán como pecados, de los cuales habrá que arrepentirse antes de la segunda venida de Jesús.