El Factor Credibilidad

 Per Francis Frangipane

Yo valoro y defiendo los orígenes de nuestras muchas denominaciones. La mayoría nacieron cuando hombres piadosos pelearon contra el pecado y la apostasía espiritual de sus épocas. Su heroica determinación preservaron (o en algunos casos, restauraron) la verdad de Dios en un mundo de otra manera en tinieblas. De corazón, doy gracias a Dios por nuestra herencia en denominaciones.

Hoy, sin embargo, la necesidad de permanecer divididos de otras congregaciones evangélicas es injustificada. Podemos permanecer siendo iglesias únicas con llamados únicos y con una herencia espiritual única, y aun podemos estar unidos espiritualmente, y aun funcionalmente, con otras congregaciones en nuestras comunidades.

Perfectamente débil

Por Francis Frangipane

De acuerdo a las Escrituras Moisés había sido “enseñado en toda la sabiduría de los egipcios.” Ciertamente, como príncipe de Egipto había crecido en un hombre “poderoso en sus palabras y obras” (Hechos 7:22). Así, es difícil comparar a este elocuente y culto hombre con el pastor que, a los ochenta años de edad, se sentía tan abrumado por sus limitaciones que le pidió a Dios que escogiera a otra persona.

Considere: El Señor tomó a un confiado líder mundial y redujo la opinión de si mismo hasta que ya no tuvo confianza. Y en esta condición fue que Dios decidió usarlo.  Sabiéndose totalmente inadecuado para el liderazgo, Moisés estaba ahora calificado para liderar.

¡Incluso Sodoma!

 Por Francis Frangipane

"Entonces comenzó a denunciar a las ciudades en las cuales habían sido hechas muchas de Sus maravillas, porque no se habían arrepentido" (Mateo 11:20.).

Jesús tiene una palabra que decir, no sólo a nosotros como individuos, sino también a ciudades enteras. El reprendió fuertemente a las ciudades de Corazín, Betsaida y Capernaum (Mateo 11:21, 23). Con lágrimas en  lloró sobre Jerusalén (Lucas 13:34). Si El esperaba en el primer siglo que ciudades se arrepintiesen, Él espera que las ciudades se arrepientan también hoy.

Sin embargo, fue en este mismo contexto de reprensión a ciudades que Jesus hizo una afirmación que, para mí, revela la magnitud del poder redentor de Dios.  Escuche Su reprensión, pero también su promesa oculta.

Las heridas de un guerrero de oración

Por Francis Frangipane

Los intercesores viven en la frontera del cambio. Estamos posicionados para pararnos entre las necesidades del hombre y la provisión de Dios. Debido a que somos agentes de la redención, Satanás usará una variedad de métodos para ofender, desalentar, golpear o robar la fortaleza de nuestras oraciones. Las heridas que recibimos deben ser interpretadas a la luz de la promesa de Dios de revertir los efectos de estos ataques y de hacerlos realmente trabajar para nuestro bien (Romanos 8:28). Dado que los ataques espirituales son inevitables, debemos descubrir cómo Dios usa nuestras heridas como el medio para un mayor poder. Exactamente así fue cómo Cristo trajo la redención al mundo, porque fue por Sus heridas que fuimos sanados (1 Pedro 2:24).

Armas de distracción masiva

Por Francis Frangipane

No podemos obtener la venidera gloria de Dios si no apreciamos Su gloria viva accesible ahora mismo. Y es precisamente esto, el acceso a la presencia de Dios ahora mismo, contra lo cual lucha Satanás con todas sus fuerzas.

La naturaleza de esta batalla no se discierne fácilmente. Con gran frecuencia, el enemigo no aparece con un rostro feroz, amenazándonos con represalias si comenzamos a buscar a Dios. No; el ataque de Satanás es mucho más sutil. El viene de guantes; susurra su astuta manipulación, robando nuestro tiempo, drenando nuestras pasiones espirituales. El manipula incluso las cosas buenas de las bendiciones de Dios para mantenernos apartados del regalo mejor; la presencia de Dios.