La desesperación produce cambio

Por Francis Frangipane

La desesperación produce cambio
Es significativo que Jesús comparó a Sus elegidos con la viuda abusada por un enemigo. La imagen es realmente liberadora, porque tendemos a visualizar a los héroes de la fe como los David o los Josué, –individuos cuyos triunfos opacaron su humildes comienzos. Pero cada siervo de Dios tiene, como la viuda, una antigua vida rebosante de excusas y ocasiones para flaquear.

Observe a la viuda: Ella tiene razones legítimas para darse por vencida, sin embargo ella persevera .De hecho ella rechaza excusar sus altas posibilidades simplemente por su condición humilde. Ella no se disculpa por su falta de dinero, conocimiento o carisma. Al no permitirse una razón para fallar, ella sin vergüenza expone su caso ante el juez frente al que ella alega y recibe lo que le pertenece: protección legal de su oponente.

Protección legal

Por Francis Frangipane

Hace aproximadamente dos mil años se emitió un decreto desde el trono de juicio de Dios. Este decreto otorgaba protección ¨legal¨ a la iglesia contra el diablo. De hecho, cuando Jesús murió por nuestros pecados el “gobernante de éste mundo” fue juzgado. Nuestras deudas fueron clavadas en la cruz de Cristo y canceladas; principados y potestades fueron desarmados (ver Juan 16:11, Col 2:13-15) Por Jesús, nosotros tenemos no solamente el derecho legal de ser protegidos del enemigo, sino a triunfar sobre él.

El sacrificio de Cristo fue tan completo y la decisión judicial de Dios sobre Satanás fue tan decisiva, que la protección divina, suficiente para cubrir aún a toda la iglesia de la ciudad, ha sido otorgada.

Goliat tenía un hermano

Por Francis Frangipane

He aquí la escena: Usted se encuentra en una pelea contra la enfermedad, la opresión o algún tipo de lucha similar. Busca a Dios, y de alguna manera, la gracia de Dios toca su vida.  Su victoria puede haberse obtenido a través de una palabra u oración u otro tipo de aliento, pero usted sabe con certeza que el Señor le ha libertado. Haciendo uso de las cinco piedras lisas de gracia divina, usted derrotó a su Goliat.

Pero, unas pocas semanas o meses o quizá años más tarde, de pronto, todos los síntomas regresan con una venganza. Si usted había peleado con una enfermedad, ahora se manifiesta peor que nunca; si su batalla era acerca de una relación, parece como que todo el progreso logrado se perdió y usted se encuentra a fojas cero.

Rompiendo el poder de la decepción

Por Francis Frangipane

La Obra del Enemigo
Alguien puede argumentar, “Pero yo conozco personas que eran buenos Cristianos que han desaparecido.”  Sí, pero en muchos casos hallara que, en algún momento, ellos cayeron en profunda desilusión respecto a alguna fracasada expectativa espiritual. La desilusión no es simplemente un triste, emocional estado de la mente, la desilusión profunda puede en realidad apartar nuestros corazones de la fe. Es la obra del enemigo. La desilusión demoníacamente manipulada realmente puede “des”  “señalar” a una persona del destino de Dios para su vida.

He conocido a muchos quienes iban bien, avanzando hacia su destino señalado. El futuro que Dios tenía para ellos parecía casi tan cercano como para saborearlo. Entonces fueron desilusionados respecto a alguien o algo. Al aceptar en sus almas esta desilusión diabólicamente manipulada, su fe se adormeció; un amargo invierno tomo control de sus almas. Es aquí, incluso en la agonía de la desilusión, que el justo aprende a vivir por fe (ver Hab. 2:1-4).