El propósito divino

Por Francis Frangipane

“Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas obran para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito" (Rom. 8:28).

Incluso antes de venir a Cristo, la frase, " todo obra para bien", era un mecanismo de supervivencia conocido para los males de la vida. Sin embargo, esta verdad espiritual realmente no es una promesa para todos. Lo que quiero decir es que hay muchas cosas en la vida - cosas horribles - que no están obrando para bien: Millones mueren que no van al Cielo. Otros languidecen en prolongada agonía, sufren de enfermedades inenarrables, trauma físico o guerra. Que del aborto, la trata de personas y la adicción a las drogas? ¿Obran estos para bien?

El espíritu que da vida

Por Francis Frangipane

Como cristianos nuestra fe nos dice que Cristo murió como pago por nuestros pecados. Creemos que Él realmente se levantó de la tumba como prueba de que ciertamente Él fue enviado por Dios. Sin embargo, es también muestra convicción que, en esta  resurrección, no sólo fueron expiados los pecados de la humanidad, sino que por medio de Cristo, un segundo Génesis comenzó.

Pablo explica: " El primer hombre, Adán, se convirtió en un ser viviente. El último Adán, espíritu que da vida " (1 Cor. 15:45). La palabra Adán significa "hombre " y es representativa de la "humanidad”. En la actualidad hay dos Adanes o dos especies del hombre. La primera especie de hombre es el descendiente del pecaminoso Adán. Su vida gira alrededor de sus deseos carnales o "naturales”. Cargan tanto el ADN de la naturaleza de Adán como  las consecuencias del pecado de Adán. Este hombre natural se centra en satisfacer las necesidades de su alma. Ciertamente el es un "alma viviente", pero es controlado por los miedos, las necesidades físicas, las limitaciones intelectuales, el entorno cultural y el pecado.

Quien no se ofende - Parte 2

 Por Francis Frangipane

“Entonces muchos se ofenderán, y se traicionaran unos a otros…Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriara” (Mateo 24:10-12 Traducción literal de la versión en ingles KJV).

La secuencia que lleva a la apostasía
En nuestra última enseñanza observamos las ofensas y examinamos el efecto letal que un espíritu ofendido puede tener sobre nuestras vidas. Discutimos como la única forma de no permanecer ofendido por siempre es alcanzar el corazón que no se ofende de Jesucristo.

Alcanzar a poseer el corazón de Cristo no es un asunto menor. Recuerde, Jesus advirtió que en los últimos días “muchos” serian ofendidos.  Un espíritu herido no es lo mismo que un espíritu ofendido – una ofensa tiene lugar cuando no procesamos nuestras ofensas a la manera de Cristo.  De hecho, un espíritu ofendido, al que se deja sin prestar atención y rumiando en nuestras mentes, prontamente se manifestara como una traición, odio y amor frio. Jesus dijo que las ofensas serian la causa última que llevaría a muchos a apartarse de la fe. Escuche bien: en el versículo ut supra, Jesus conecto la real causa de la apostasía no solamente con doctrinas erróneas, sino con reacciones erróneas